viernes, 12 de diciembre de 2014

Crónica sobre el dato curioso de la muerte de Jhon Lennon

¿La CIA manipulaba al asesino de Lennon?



Al fin consiguió el autógrafo de su ídolo, y pasados 20 minutos, lo asesinó. El homicidio de Jhon Lennon ha dejado dudas sobre su causa, ¿el asesino planeó su acto completamente sólo, o fue la CIA la que metió las manos para que el hecho ocurriera de esta manera? Ahora, pensar en ello no sería tan extraño, desde que desembarcaron en Estados Unidos, Lennon y su esposa fueron considerados una amenaza.


Paul Goresh es un fotógrafo muy conocido por el entorno de Lennon, él tomaba fotos continuamente al cantante y era muy recordado por su apodo de Dave “El Gordo”, él estuvo esperando la noche del 8 de diciembre de 1980 frente al edificio Dakota, por una foto del músico que pudiese ser lo más perfecta posible. Fue a las 8:30 pm que creyó tener el material suficiente y decidió marcharse, pero si él tan solo hubiese esperado unos cuantos minutos, las fotos que tendría del recordado Beatle, serían de un aspecto totalmente distinto. Pasaron 20 minutos con exactitud y una limusina llegó a aquel lugar, Jhon Lennon y su esposa, Yoko Ono, bajaron del vehículo, “Señor Lennon” se oyó desde un sitio cercano, cuando el polémico cantante volteó para ver, uno ,dos, tres, cuatro balas fueron las que recibió en el cuerpo. Mark David Chapman, ya no era más un desconocido, en ese momento, se convirtió en el sujeto que asesinó  a la figura más representativa de “The Beatles”, lo extraño, era que decidiese quedarse en el mismo lugar a esperar a  que llegaran los policías para que lo lleven a prisión. Con un libro en la mano de Salinger titulada “El guardián entre el centeno” esperó tranquilamente apoyado en la pared de aquel edificio. Cuando los hombres de la ley estuvieron ahí, todo intento se volvió inútil, pues la estrella ya había perdido cuatro quintas de su sangre y se le declaró muerto a su llegada al hospital Roosevelt.
Al tratar de encontrar un motivo para este hecho, se supo que el asesino de Lennon sentía una decepción incontenible por su artista preferido, pues días anteriores, se enteró por medio de un libro de Anthony Fawcett titulado “Jhon Lennon: Un día a la vez”, donde se revela que Lennon, un sujeto que predicaba siempre la paz, irónicamente llevaba la vida de un millonario.
Fue el 30 de Octubre de 1980que Chapman viajó desde Honolulú hasta Nueva York con intención de acabar con la vida del músico. En una entrevista que le hizo Larry King a Chapman, el asesino confesaba con frialdad su delito y con un aire de resignación, lo que impulsó a cometer este homicidio. Según sus palabras, ni siquiera él se daba cuenta de lo que sucedía, en su mente solo escuchaba  una voz que le decía: “¡Hazlo, hazlo!”, un acto que ser inducido en su subconsciente como si fuese una conspiración contra Lennon. Por sus declaraciones, se entiende que Chapman actuó como un robot manipulado por una voz que parecía darle órdenes. En cierta ocasiones se vieron casos parecidos en la CIA, pues desde 1939 este organismo trabajo en investigaciones de “lavado de cerebro” usando las drogas en los procedimientos. Además Chapman perteneció a uno de los lugares que la CIA usaba para reclutar personas, la YMCA (Asociación Cristiana de Jóvenes), con los que partió a Beirut, en momento de la guerra civil de aquel país.

Tal vez la única prueba concreta del vínculo, entre la CIA y Chapman, son las declaraciones del mismo asesino. No obstante, esta idea se apoya con el libro “Quien asesino a Lennon” del periodista Fenton Bresler, el cual resalta que el fanatismo no es el único factor influyente para el comportamiento del homicida,  también se puede pensar en una conspiración que deseaba desaparecer el peligro constante que representaba Lennon con sus ideas para el gobierno de los Estados Unidos.

martes, 21 de octubre de 2014

Semblanza Personal

Mi nombre es Omar Máximo Velasque Quispe, nací el 2 de marzo de 1993 en la Maternidad de Lima y si no hablo de mi padre, es porque se separó de mi madre cuando yo tenía 6 años. Así que mis recuerdos de infancia transcurren entre anécdotas de la escuela y mis hermanos. Era un niño regordete y no me gustaban los deportes, pero mi hermano mayor jugaba futbol en un equipo de segunda división, y yo quería ser como él.
Mi hermano era mi modelo a seguir en todo,  valoro mucho su apoyo y de él conseguí el inculcarme valores. Pero  se fue a trabajar a Arequipa cuando yo tenía 11, y por eso fui apegándome más a mi hermana. De ella conseguí la fluidez para hablar ya que ella estudiaba administración. De mi familia conseguí el orgullo que siempre traigo.
Tenia 4 años cuando estaba en la escuela y formamos un grupo de salsa tipo “Salserín” con un par de compañeros de salón, e hicimos un par de presentaciones por el dia de las madres. De aquí me vino el gusto por la música. Luego de la secundaria, quise impresionar a mi familia postulando a una carrera que dejé al medio año, porque no me gustaba ni sentía que era lo mío.

Al año siguiente postulé a esta carrera, y siento no solo que voy por buen camino, sino que finalmente estoy siguiendo uno. Mi meta es seguir la especialidad de publicidad y poder lograr mis objetivos sin dejar de lado las cosas que siempre me gustaron y me recuerdan quién soy yo.

martes, 23 de septiembre de 2014

Semblanza de Jorge Luis Borges


Escritor, poeta, ensayista y gran escritor, Jorge Francisco Isidoro Luis Borges Acevedo nació el 24 de agosto de 1899 en la ciudad de Buenos Aires, Borges consideraba que había heredado dos tradiciones de sus antepasados: una militar y otra literaria. Su árbol genealógico lo entronca con ilustres familias argentinas de estirpe criolla y anglosajona, así como también portuguesa. Hijo de Jorge Guillermo Borges (abogado y profesor) y Leonor Acevedo Suarez.

Desde el principio fue un escritor en sintonía con las tradiciones clásicas y las epopeyas de muchas culturas. Creció inmerso en la lectura. En agosto de 1924 fundó la revista ultraísta Proa junto a Ricardo Güiraldes, Alfredo Brandán Caraffa y Pablo Rojas Paz. En 1923 Borges publicó su primer libro de poesía, Fervor de Buenos Aires. Instalado definitivamente en su ciudad natal a partir de 1924 publicó Luna de enfrente e Inquisiciones. Cansado del ultraísmo, intentó fundar un nuevo tipo de regionalismo, enraizado en una perspectiva metafísica de la realidad.

Trabajó en la Biblioteca Nacional, le nombraron director de la Biblioteca Nacional, fue miembro de la Academia Argentina de las Letras, recibió el Premio Nacional de Literatura, fue reconocido como Doctor Honoris Causa en la Universidad de Cuyo y trabajó en la Universidad de Buenos Aires impartiendo clases de Literatura inglesa. Poco a poco fue dejando la poesía en favor de los relatos breves. Jorge Luis Borges nunca escribió una novela en su larga vida. En 1960 su obra era valorada universalmente como una de las más originales de América Latina. “Yo creo que hay dos razones específicas: una, mi incorregible holgazanería, y la otra, el hecho de que como no me tengo mucha confianza, me gusta vigilar lo que escribo y, desde luego, es más fácil vigilar un cuento, en razón de su brevedad, que vigilar una novela.”

Una visita al oftalmólogo le confirma lo que para él se convierte en una muerte anticipada: su vista está muy cansada. "Prohibido leer", sentencia el doctor. El escritor se convierte en un inválido que depende de su madre, y de un escogido círculo de amistades, que no dudan en realizar con él una solidaria labor amanuense. Sus amigos coinciden en que el día más triste de su vida fue el 8 de julio de 1975, cuando tras una larga agonía fallece su madre.

Desde su primer libro hasta la publicación de sus Obras Completas (1974), trascurrieron cincuenta años de creación literaria durante los cuales Borges superó su enfermedad escribiendo o dictando libros de poemas, cuentos y ensayos, admirados hoy en todo el mundo. Recibió importantes distinciones de diversas universidades y gobiernos extranjeros y numerosos premios, entre ellos el Cervantes en 1980. Su obra fue traducida a más de veinticinco idiomas y llevada al cine y a la televisión. Prólogos, antologías, traducciones, cursos y charlas dan testimonio de la labor infatigable de ese gran escritor, que cambió la prosa en castellano, como lo han reconocido sin excepción sus contemporáneos. Borges falleció en Ginebra el 14 de junio de 1986.

martes, 16 de septiembre de 2014

LA CATEDRAL DE LIMA

Construida en 1535 sobre el templo prehispánico dedicado al Sol.
 A los ojos de un turista, el Centro Histórico de Lima es una experiencia inolvidable. Desde las casonas antiguas, que por más que se estén cayendo a pedazos físicamente, su parte histórica sigue fuerte y se fuerza cada día más. Hasta la mezcla de realidades en jirón de la unión, donde los carteles de marcas conocidas contrastan con las estructuras coloniales de tonos serios. 

 Sin embargo, no hay que ser turista -ni creyente- para reconocer la belleza y divinidad de La Catedral de Lima. Imponente, alzándose sobre todo aquel que ose acercarse a alguna de las tres puertas, ya sea a la Puerta de la Epístola, a la Puerta del Evangelio o a la Puerta del Perdón; los diseños resaltan sobre todo e incitan a todo el que pase a dirigir una mirada a la estructura arquitectónica. 

 La "joya de la arquitectura colonial" se encuentra frente a la plaza de armas junto a la Parroquia del Sagrario, una de las más antiguas de Lima, y al Palacio Arzobispal. Si bien la fachada muestra un estilo renacentista con adornos platerescos, las torres altas de pizarra son neoclásicas. El interior muestra más estilos, desde el gótico tardío, pasando por el renacentista y llegando hasta el barroco. Pero, es más que solo un diseño arquitectónico, es más que una catedral. 


La Catedral principal edificio religioso de Lima.

 La Catedral es el edificio religioso más importante de la ciudad. Miles de fieles, curiosos y turistas ingresan diariamente solo para ser testigos del esfuerzo convertido en obra del Francisco Becerra, arquitecto encargado del diseño. Pasear por las múltiples capillas observando los finísimos detalles de las estatuas, como la de la Virgen Dolorosa en la Capilla de Nuestra Señora de la Esperanza, y de los cuadros, como el de San Juan Evangelista en la Capilla de la Virgen de la Paz, lleva a las personas a través de un viaje donde lo religioso e histórico se vuelven uno solo. 

 Al salir de la Catedral se regresa a ese ambiente limeño tan común para los que vivimos aquí y tan fantástico para los turistas, los cuales, ansiosos por observar más de nuestra ciudad, se adentran a las calles aledañas en busca de aventura ignorando la llegada de la noche.

LAS NOCHES DE LIMA 


 Lima, la de ayer y la de hoy. La de los balcones y las tapadas. La de las combis y los migrantes. La de los bares... En el Centro Histórico de la capital existen espacios llenos de historia y tradición que son visitados por asiduos fieles. No son iglesias, pero sí templos de tertulia y bohemia.

DE GROT 
Está ubicado en la Plaza San Martín.
 De Grot (“La cueva” en holandés) mantiene la misma tradición del bar que solía ocupar este espacio subterráneo: el famoso y conocido Negro Negro de los años 40, 50 y 60 ubicado en la Plaza San Martín, en el centro histórico de Lima Decorado al estilo parisién por la artista francesa Odile Marley, con la colaboración de Juanito Pardo de Zela, le dieron un ambiente intelectual que hizo de este local el lugar predilecto de artistas, literatos y personajes de la más fina bohemia de los años 50, que algunos llaman los “años felices” y advierten una onda relajada, de cultura y tranquilidad. Cuando inicia la noche, la música va por los 80 y 90, pero también se aceptan pedidos. Según cierta leyenda, el Che Guevara se tomó unas chelas en la oscuridad 

EL CORDANO 
El decorado nos regresa a las primeras décadas del siglo XX.
 Desde que las puertas batientes del bar se abren para permitir el ingreso del visitante, éste se siente mágicamente transportado hasta los inicios del siglo XX. Y es que el bar El Cordano funciona desde 1905 en el mismo local -a media cuadra de la Estación de Desamparados, a escasos metros del Palacio de Gobierno, situado en una esquina, con dos entradas, una en el Jirón (calle) Ancash 202 y la otra en Carabaya, y podría decirse que hasta con el mismo mobiliario. El ambiente en El Cordano está decorado a usanza de las primeras décadas del siglo XX. Los aparadores de madera y las mesas de fierro forjado con mármol adornan el local desde que éste fue inaugurado hace 99 años. Los percheros en las paredes permanecen descubiertos, como extrañando aquella época en que los sombreros eran parte de la moda y su presencia era indispensable para los clientes del bar. 

EL QUEIROLO 
Ubicado en la esquina de Quilca con Camaná.
 En la esquina de Quilca con Camaná, en el centro de Lima, la imagen de un viejo bar, de los que ya quedan pocos, permanece como mudo testigo del pasado y silencioso observador del presente convirtiéndolo en uno de los puntos de encuentro para la bohemia limeña Reabrió sus puertas en Febrero del año 2000, totalmente remodelado y con un restaurante bar donde respiramos esa Lima Antigua impregnada en sus paredes, sus espejos, sus cuadros, su pisco sour. Tal vez para muchos un bar resulta intrascendente, un lugar de bohemia donde la gente solo acude a perder el tiempo. Pero quien sabe ver más allá se dará cuenta de que muchas veces las historias de los bares son las más reales y, tal vez, unas de las pocas que vale la pena recordar. 

BAR MUNICH 
Sitio de reunión de bohemios. 
 No, no es un simple bar. Es la catedral de la vieja bohemia limeña en una ciudad que olvido la belleza de una buena cerveza, una sonrisa y un piano. Bar Munich. Jirón de la Unión, en la cuadra 10 de la antigua calle Belén (n° 1045), al trasponer una puerta estrecha, una escalera que desciende y un pequeño letrero de neón que dice “Bar Munich”. Sitio de reunión de intelectuales, estudiantes, bohemios, gente no convencional tanto limeños como extranjeros. Todavía conserva sus aires helvéticos o bávaros en su decoración, en las luces, en la barra y en sus sólidas mesas de madera. Se empieza a llenar a partir de las 10 de la noche y no para hasta altas horas de la madrugada. La bebida por excelencia es la cerveza y el famoso “piqueo alemán” (hecho de hot dog, salchichas y papas fritas, para no perder la tradición germánica); también se sirve chicharrón de pollo y lomo criollo con papas fritas. El personaje más entrañable es el pianista. Se llama Mario Castro y trabaja allí desde 1977; que puede ejecutar todo tipo de música desde clásica a los ritmos más impensados; Su concierto alrededor de medianoche es ya clásico y la pieza que más les pide el público es “Zorba el Griego”. Música que baile con osadía total en compañía de un parroquiano. Pero la música del local es variada y la gente sale a bailar, desde boleros hasta salsa contemporánea. 

TURISTAS CON SABOR A PERÚ 
COMIDA MARINA A LA ORDEN 
Ceviche de parihuelas, de camarones, de pulpos humeantes, etc.

 Aún tengo suficiente tiempo para recorrer el centro de Lima e ir averiguando y viendo cual es la ruta gastronómica del turista extranjero que pisa suelo peruano. Camino con tranquilidad por las calles de la ciudad. El jirón de La Unión y la Plaza Mayor dan fe de la importancia turística que ha ganado nuestro país en los últimos años. Se ve de todo: americanos, Ingleses, africanos y gran parte de turistas de países vecinos. 

 Quien no ha escuchado que nuestra gastronomía está de moda. Resaltan nombres como Gasto Acuario, Javier Wong, Grimanesa, etc. etc. Pero, ¿Cuáles son los platos que come el turista de paso por nuestro país? 

 Diario Gestión informa que al país arriban entre 70 000 y 80 000 extranjeros, exclusivamente para degustar la gastronomía y, gastan más de 1000 dólares en ese rubro durante una estadía de cuatro días. Los principales platos preferidos por los turistas están relacionados a los pescados y mariscos en sus diversas presentaciones, como el cebiche y la fusión de comida peruana con los de otros países. 

 Después de veinte minutos encuentro el lugar adecuado, el jirón Ica, repleto de restaurantes marinos, saludan y dan la bienvenida a sus clientes extranjeros. Un idioma que no hablo (inglés o lo que fuere) dificultan mi entendimiento entre los pedidos que solicitan, un mozo muy instruido. Así que no me queda de otra que solo observar sus pedidos. Efectivamente una enorme vianda de ceviche, de parihuelas, de camarones, de pulpos humeantes, etc. Saltan a la vista .llevados en ambas manos del mozo, con una agilidad envidiable. Los pedidos son los mismos y lo curioso es que todos van acompañados de una inca kola, habiendo otros marcas de bebidas en el lugar. 

 Se nota, además, que todos los restaurantes aledaños presentan la misma carta.¿ Dónde queda la exquisita comida de la selva y de nuestra región andina? Me pregunto.¿ Por qué la ausencia de restaurantes de este tipo de comidas en el centro de la capital? No entendía. 

 La curiosidad quedo sin resolverse, lo comensales salían y yo solo confirmaría lo que ya Gestión me informo horas antes, que los platos que más prefieren los turistas son las comidas marinas. Claro está que desconozco como es el movimiento del rubro en otras partes de la capital y de las ciudades del país.

CRÓNICA:

QUE RÁPIDO ENCANTA LIMA A LOS TURISTAS 
Entrevista al turista brasileño Erney Feltrín 

 Eran las 4 de la tarde y había un calor intenso en la Plaza San Martin, pocas personas se encontraban en el lugar.Él estaba en el centro de la plaza, con unas gafas oscuras ocultaba sus ojos azules, su ropa casual me llamó la atención, vestía un pantalón drill marrón, polo beige, gorro gris y con una mochila de modelo ranger militar muy grande, indicaba que estaba durante un largo viaje. Es un chef brasileño que estaba de vacaciones, fue muy amable al conversar, Erney Feltrín se quedó maravillado con nuestra ciudad capital y apenas estaba un día en nuestro país, los lugares que había visitado hasta ese momento eran Miraflores y el centro de Lima, el Restaurante Rosa Nautica y su vista al mar lo habían dejado impresionado, su próxima parada era el Cusco, en especial tenía deseos de visitar Machu Picchu, aunque por ahora su lugar preferido afirmó que es la Costa Verde. 

 Cuando lo encontramos estaba tomando fotos en la Plaza San Martín, pues nos comentó que las estructuras coloniales le gustaban mucho, estaba acompañado por su esposa y un par de amigos que conversaban mientras él seguía con lo suyo. 

 Era la primera vez que se encontraba en nuestro país, aunque sus vacaciones eran cortas nos confesó que volvería, ya que además de hacer turismo el trabajo de chef que tiene también le hacía ver el Perú como un lugar en donde podía aprender nuevas técnicas y formas de perfeccionar su arte culinaria, él mismo nos contó que ahora el Perú estaba en boca de todo el mundo por tener la mejor comida. También nos mencionó que conoce en persona a dos importantes chef del Perú: Gastón Acurio y Pedro Schiaffino. La conversación pudo ser más extensa pero se vio interrumpida por la llamada del grupo con el que venía y que ya tenían prisa por conocer más lugares durante el tiempo que estuviesen en la ciudad capital de nuestro país.    

INTEGRANTES:
- Montes Ccorimanya, Fiorella
- Morales Romero, Mery
- Noriega Guevaron, Denis
- Silva Coronado, Andrea
- Velasque Quispe, Omar

lunes, 8 de septiembre de 2014

Crónica: EN LA CIMA DEL ESFUERZO

Ya convertido en un despojo humano, la droga le sirve de combustible para soportar el dolor, pero aun así él continua. Con un esfuerzo casi increíble ha logrado llegar finalmente al campamento V, donde sus compañeros le daban por muerto, él sabe que el descenso de la montaña no ha terminado y que alcanzar la gloria exige grandes sacrificios. Así es como perder dos dedos de los pies puede parecer ser un justo intercambio si se compara con la experiencia que ganará al terminar esta aventura.

Fue en 1953, cuando Hermann Buhl, un austriaco de 29 años, considerado uno de los más grandes escaladores de Europa, se adentró en una de las aventuras más emocionantes de su vida y la cual casi le cuesta la misma. “Nanga Parbat”, es el nombre de aquella montaña, que sería el lugar de tales situaciones tan impresionantes.

A fines de Junio, un mes después de la partida, el encargado como jefe de la expedición, Henry Herrligkoffer, tomó la decisión de ordenar la retirada del grupo, pues ya se había confirmado la proximidad del monzón.   En este momento Buhl continúa su recorrido acompañado únicamente de Kempter, con el que logra llegar hasta los 6.900 metros, donde instalan el campo V. A la hora prevista Buhl es el único que despierta, y por ello, parte en solitario. Más adelante el cansancio hace presencia, Buhl deja su pesada mochila y confía en que una cantimplora llena con infusión de coca y un puñado de píldoras les será suficientes. 

Él sigue avanzando, se desploma una y otra vez pero continua, su convicción es incomparable, a gatas consigue acercarse cada vez más a la cima. Ahora ya se detiene, mira el reloj y toma apunte de esa hora, pues al fin está parado en la cumbre del Nanga Parbat, lo ha conseguido y son las siete de la tarde. 

Es hora de volver, Buhl empieza el descenso, cae la noche y busca un lugar para descansar, éste no lo encuentra, tan solo hay una repisa en donde ni siquiera uno se podría sentar pero a él no le queda de otra que quedarse ahí. A la mañana siguiente, durante el retomado descenso, el alpinista siente que no está solo, algo o alguien lo acompaña, una sensación muy extraña quizás, pero que suele ser común en los escaladores al encontrarse en situaciones de tales riesgos. 

Por unos instantes el tiempo pierde su importancia, pues el dolor y las ganas de desplomarse se vuelven más grandes ahora. Con el alma entre las manos y a punto de desfallecer, es que Hermann Buhl logra volver al sitio en donde sus compañeros le habían dado por muerto, después de 41 horas este no sería el final de su aventura, aún le quedan recorrer los desmantelados campos de altura  y el mal tratamiento de sus congelaciones, lo que ya no sería un mayor problema para el admirable alpinista.

OMAR VELASQUE QUISPE
2DO AÑO - T.MAÑANA

domingo, 31 de agosto de 2014

Entradas de crónicas que reúnen las características para cautivar al lector

Crónica 1

VIAJE AL CORAZÓN DE LAS TINIEBLAS

I. El médico.
“El problema número uno del Congo son las violaciones”, dice el doctor Tharcisse. “Matan a más mujeres que el cólera, la fiebre amarilla y la malaria. Cada bando, facción, grupo rebelde, incluido el Ejército, donde encuentra una mujer procedente del enemigo, la viola. Mejor dicho, la violan. Dos, cinco, diez, los que sean. Aquí, el sexo no tiene nada que ver con el placer, sólo con el odio. Es una manera de humillar y desmoralizar al adversario. Aunque hay a veces violaciones de niños, el 99% de las víctimas de abuso sexual son mujeres. A los niños prefieren raptarlos para enseñarles a matar. Hay muchos miles de niños soldado por todo el Congo”.
Mario Vargas Llosa
Crónica 2

DISCULPA, TIENES UN BICHO EN TU BOCA


En el sur de México un bocado de saltamontes no es una extravagancia, ni una atracción para turistas: es una costumbre en vías de extinción. Nos alimentamos de plantas diseñadas en laboratorio,  bebidas con ingredientes peligrosos y peces con mercurio.
¿Por qué tanto asco para masticar un insecto?
Estoy parado frente a un espejo y me aterra la idea de encontrar la pata de un insecto entre mis dientes. Acabo de masticar un diminuto animal de seis zancas, caparazón alargado y un color pardo brillante. Sólo probarlo es un triunfo de la diplomacia emocional: que el símbolo culinario de un pueblo ajeno deje de ser una barrera en tu cabeza. Estoy parado frente al espejo, porque en un rapto de entusiasmo se me ocurrió observar con detenimiento un segundo bocado acercándolo a una lámpara y de pronto un espasmo eléctrico hizo que se me cayera de las manos. Fue como si mi cerebro y mi paladar funcionaran por separado, de modo que la imagen de ese artrópodo muerto anuló por completo su agradable sabor a hierba tostada. Sobre la mesa de la habitación queda una bolsa transparente con cien insectos más, listos para crujir entre mis dientes, y otra con una sal anaranjada hecha con la misma clase de caparazones, antenas y patas molidas. Estoy parado frente al espejo porque mi novia acaba de ver por Skype que meto en mi boca un animal muy parecido al que detona sus fobias y se ha tapado la cara de espanto. Ella, que ha comido gusanos vivos en la selva del Perú, no admite que esto pueda ser una delicia. Ahora, frente al espejo, debo convencerme otra vez de que ya pasé mi Rubicón, esa frontera imaginaria.

David Hidalgo


Crónica 3

VARGAS LLOSA Y EL POLICÍA QUE QUERÍA DEPORTARLO


¿De qué sirve ganar el Premio Nobel si un guardia te impide cruzar una frontera?

Un día en la frontera entre Jordania e Irak un soldado le preguntó a Mario Vargas Llosa si él era el Premio Nobel de Literatura. Era 2003, hacía más de cuarenta grados de calor, y el escritor viajaba en un vehículo sin aire acondicionado. Llevaba al menos cinco horas varado detrás de una larga fila de coches y tanques que llevaban varios días esperando cruzar esa zona de conflicto. Lo acompañaba su hija, la fotógrafa Morgana Vargas Llosa, quien lo secundaba en la aventura de hacer un reportaje sobre el país de Sadam Hussein, entonces en guerra con los Estados Unidos. Un rato después, el mismo soldado asomó la cabeza por la ventanilla del coche y preguntó en francés: «Où est le Nobel Prix?». Vargas Llosa iba a decir la verdad. No, no era el Nobel. Algunos eruditos de las decisiones de la Academia Sueca incluso advertían que jamás lo sería. Aquel soldado no era clarividente, pero en aquella frontera había suficientes voluntarios y funcionarios de ONGs españolas que tal vez hayan reconocido al escritor. Quizás por eso a sus oídos hubiera llegado un rumor que traducido de boca en boca en aquella sofocante Babel se convirtiera en una involuntaria predicción. La escena sucedió siete años antes de que ganara el premio. Hoy la recuerda su hija, una tarde en su departamento frente al mar de Lima.  —Papá, cállate o te mato—le dijo ella—.  ¿A quién le importa si es verdad o no? Tú eres el Nobel por el día de hoy. Al falso Nobel y a su acompañante se les concedió el privilegio de pasar a una sala donde había un ventilador. «Un ventilador —diría él años después— me salvó del infarto». Allí pudieron recuperarse de la espera. Pronto los soldados les abrieron un paso preferencial entre el caos de vehículos en fila y, con ese privilegio diplomático, pudieron abandonar aquel atolladero en uno de los lugares más violentos del planeta. Ser el Premio Nobel de Literatura tuvo allí  el mismo efecto que un salvoconducto humanitario.
Paola Ugaz